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Los Testigos de Jehová: algunas anotaciones
Loida Ibars Samaniego
Universitat Autònoma de Barcelona (UAB)

Las creencias

Los testigos de Jehová forman parte del grupo de movimientos religiosos de tipo milenarista, caracterizados por un discurso condicionado por la esperanza en la segunda venida del Mesías Jesucristo. Su fundador, C. T. Russell [1], siguió una doctrina basada en una cronología bíblica determinada, que con el tiempo ha sido modificada [2]. Sus creencias han experimentado un proceso de construcción progresiva a medida que avanzaba su entendimiento de la Biblia. Este hecho ha implicado que hayan sido objeto de transformaciones en varias ocasiones, hasta llegar a la interpretación más apropiada según las señales que consideran que Dios les envía. Estos cambios provienen de la revelación progresiva que el Espíritu Santo de Dios va haciendo a los miembros ungidos [3], como evidencia de que el fin de este sistema de cosas se acerca.

Puesto que son seguidores del único Dios verdadero se consideran su pueblo escogido. Así, los Testigos son la única religión verdadera, por lo tanto, no creen necesario relacionarse con cualquier otra religión ajena a la suya. Representan un grupo de fieles seguidores en medio de Babilonia la Grande, el imperio de la religión falsa. Su fe en Dios demuestra que Satanás el Diablo estaba equivocado cuando le dijo a Jehová que ningún hombre le sería fiel a cambio de nada. Eso no niega la existencia de un gran grupo de seguidores del Diablo que reafirman la necesidad de la intervención de Dios para acabar con el desorden en este sistema de cosas.

La desobediencia de Adán y Eva creaciones perfectas de Dios en el paraíso, al comer del árbol del fruto del conocimiento, significaba la herencia de la imperfección al resto de la humanidad. Este hecho tuvo como consecuencia que Dios aplazara su propósito inicial, la vida eterna en nuestro planeta convertido en un paraíso. Gracias al sacrificio que efectuó Jesucristo, otro ser perfecto, al dar su vida por la humanidad, se abre la posibilidad para que Dios llegue a perdonar nuestros pecados y vuelva a instaurar ese paraíso donde existirán las mejores condiciones de vida.

Jesucristo empieza a reinar en los cielos en el momento en el que Satanás es arrojado a la tierra. Durante este período, Cristo reinará entre sus enemigos hasta la llegada de la batalla de Harmagedón que será seguida por el Reinado Milenario de Cristo. El año 1914 se considera el inicio de este reinado de Jesucristo [4] previo a la batalla apocalíptica, y coincide con el fin del Tiempo de los Gentiles [5] y el inicio de la época del tiempo del fin. Los acontecimientos sucedidos a partir de este momento refuerzan esta creencia (las dos Guerras Mundiales, el hambre, las enfermedades sin curación como el SIDA o el cáncer, la inmoralidad ilimitada, etc.). Los fieles Testigos se enfrentan a “tiempos críticos y difíciles de manejar” (2 Timoteo 3: 1-5), durante los cuales es de vital importancia hacer llegar al mayor público posible el mensaje proveniente de Dios. Este mensaje consiste en proclamar la presencia y el reino de Jesucristo y la inminente llegada del fin de este sistema de cosas, previsto antes de la desaparición de la generación nacida en 1914 [6]. Los fieles tienen la esperanza de vivir eternamente en un paraíso en la tierra. La cantidad de personas que pueden beneficiarse de este privilegio es indeterminada y no está sujeta a ningún tipo de limitación como la raza, la nación o la lengua. Por eso, se conoce a los seguidores de Jehová como Testigos, ya que se encargan de dar a conocer su mensaje mediante la predicación a escala mundial.

El Día del Juicio las personas serán juzgadas según su obediencia a la voluntad de Dios. Los sinceros adoradores de Jehová podrán disfrutar de los beneficios del nuevo reinado milenario de Jesucristo, mientras que el resto de la humanidad será destruida. Los sobrevivientes compartirán la vida en el paraíso con los resucitados de entre los muertos, hasta que al finalizar el período de mil años vuelvan a ser sometidos a una prueba. Satanás y sus demonios serán liberados del abismo donde fueron arrojados en la batalla de Harmagedón “por un poco de tiempo”. De este modo, se volverá a llevar a cabo una nueva selección entre los verdaderos creyentes y los falsos. Finalmente, será instaurado el paraíso terrenal de un modo definitivo y, Satanás y sus demonios, serán arrojados al “lago de fuego y azufre” que supone la muerta eterna [7].

Estos apuntes resumen la base de la doctrina de los Testigos, pero para llegar a entenderla de un modo más completo es necesario conocer otros elementos. Los Testigos de Jehová toman como base de sus creencias la Biblia que consideran la Palabra de Dios y, por eso, para sus miembros representa la verdad absoluta (2 Tim. 3:16, 17). Poseen una traducción propia de la misma, la Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras [8], donde aparece el que según los Testigos es el verdadero nombre de Dios, Jehová, el Dios todopoderoso creador del universo (Sal. 83: 18). Diferencian entre Jehová Dios y su hijo Jesucristo y, por lo tanto, no creen en la Trinidad. Jesús fue el primer ser creado por Dios y su representante terrenal (Col. 1: 15), y participó junto con Él en la creación del universo. El Espíritu Santo existe pero como fuerza activa de Dios, una figura separada. De este modo, aunque están unidos, Padre, Hijo y Espíritu Santo no forman una misma persona. Consideran el origen de la creencia en la Trinidad pagano (antigua Babilonia y Egipto).

Siguiendo con este argumento tampoco consideran que María deba recibir una mención especial, simplemente es la mujer que dio a luz a Jesús escogida por Jehová. Este hecho no la convierte en “su madre espiritual”, sólo en su madre carnal, así que darle una devoción especial no es procedente. Tampoco debe entenderse su veneración como un canal indirecto para adorar a Dios, ya que: “Hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, un hombre, Cristo Jesús” (1 Tim. 2: 5) [9]. Por lo tanto, la adoración a María es incorrecta y también procede del paganismo.

A diferencia de otras tradiciones, los Testigos creen que Cristo murió clavado en un madero de tormento y no en una cruz. De este modo, fue posible la redención del pecado y la reconciliación con Dios. La creencia en la crucifixión proviene de una interpretación equivocada de los textos originales, por eso la cruz es un símbolo pagano que debe evitarse. No debe rendirse respeto a crucifijos, medallas, etc., ya que la idolatría no se consiente dentro del grupo.

La muerte supone que las funciones vitales del individuo dejan de funcionar. Es la negación de la vida e implica la desaparición total y absoluta. Lo único que sobrevive a la muerte es el recuerdo que pueda tener Jehová de la persona en referencia a su actividad mientras vivía. De este recuerdo dependerá que en el futuro la persona pueda ser resucitada de entre los muertos para vivir en un paraíso terrenal. Por eso, los Testigos acostumbran a comparar la muerte con el sueño, tanto por la inconsciencia de los muertos como por la esperanza que tienen de despertar mediante la resurrección. Este ejemplo facilita la comprensión de la diferenciación de dos tipos de muerte: la física o heredada y la muerte segunda. La primera proviene de la imperfección humana heredada de Adán tras desobedecer a Dios. Afecta a todos los humanos por igual y puede ser eliminada si la persona se beneficia de la resurrección. La segunda muerte es la que proviene directamente de una sentencia divina, como, por ejemplo, Harmagedón. Para estas personas no existe la posibilidad de resucitar, son aniquiladas completamente.

Por otra parte, rechazan la existencia del infierno como lugar de tormento eterno. Esta concepción es errónea y responde a una interpretación bíblica desviada. Es imposible que un Dios tan bondadoso y generoso como Jehová someta a semejante castigo a las personas. El infierno es la sepultura común de la humanidad. En este sentido, consideran que el alma no es un elemento exterior al ser humano, sino que la persona misma es alma y no tiene un alma. Una vez se muere, tanto el cuerpo como el alma desaparecen completamente.

Dentro de los Testigos existen dos grupos diferenciados. Uno de ellos es el del pequeño rebaño formado por los que gobernarán junto con Cristo en el cielo y, el otro, la gran muchedumbre, que está formado por el resto de fieles que vivirán eternamente en la tierra una vez superada la prueba de los mil años [10]. El pequeño rebaño está compuesto por un número limitado de hombres y mujeres, 144. 000, tal y como indica la Biblia (Rev. 14: 1, 3). Mientras que el grupo de la gran muchedumbre es ilimitado, nuestra conducta es el único condicionante para formar parte del mismo.

Una de las creencias más polémicas es la que tiene que ver con las transfusiones de sangre. En relación con esta creencia, su guía vuelve a ser la Biblia (Gen. 9: 3-6), donde se prohíben tanto la sangre humana como la de animales. Uno de los textos que muestra esta prohibición es Hechos de los Apóstoles 15: 28, 29, donde se enfatiza el deber de “abstenerse de sangre” entre otras limitaciones. De este modo, a partir del año 1961 el hecho de que un Testigo reciba una transfusión de sangre se considera motivo de expulsión [11]. De esta actitud se han derivado múltiples críticas, aunque la Sociedad (u Organización, como se denomina la compleja infraestructura localizada en Brooklyn desde donde se toman todas las decisiones relacionadas con el grupo) continua recalcando que se trata de una cuestión de tipo religioso basada en la Biblia y no de una aprehensión médica. A partir de los años 70 se proveyó a todos los Testigos de una tarjeta de identificación con el objetivo de evitar las transfusiones de sangre. Siguiendo con esta línea de actuación, se crearon varios Comités de Enlace con los Hospitales para apoyar a aquellas personas que se negaban a recibir una transfusión, mediante la información de los motivos y la existencia de tratamientos alternativos. Aunque no recibir sangre puede suponer la muerte, los Testigos son conscientes de que su acción será recordada por Dios en un futuro próximo y tendrán la opción de volver a vivir mediante la resurrección en el paraíso.

Los Testigos se caracterizan por intentar seguir unas elevadas normas de conducta contenidas en la Biblia. Forman un grupo que se mantiene al margen del mundo que les rodea porque Satanás el Diablo es su gobernante. No son parte de este mundo, por eso evitan conductas como la fornicación, el adulterio, la homosexualidad, etc., prohibidas en la primera carta a los Corintios 6: 9, 10. También rechazan la poligamia ya que el matrimonio representa la unión entre un hombre y una mujer. Se desmarcan de prácticas que consideran degradantes como la masturbación, la pornografía y determinado tipo de música y literatura. El juego por dinero está prohibido dentro del grupo porque sólo exalta valores como el egoísmo, la avidez y la ambición, en lugar de la honradez propia de un siervo de Dios. El tabaco y las drogas también están prohibidos porque se interpretan como una fuente de “contaminación de la carne y el espíritu” (2 Cor. 7: 1). En consecuencia con esta norma, beber en exceso tampoco entra dentro de los cánones de conducta adoptados en el interior del grupo. Consideran el aborto como algo espantoso porque es equivalente al hecho de eliminar una vida. Desde el momento en el que el óvulo es fecundado ya se está iniciando la gestación de una vida, por lo tanto, nadie debe ponerle fin porque es algo sagrado a la vista de Dios y va contra su Palabra.

El hecho de no formar parte de este mundo también implica mantenerse al margen de las cuestiones políticas. La neutralidad de los Testigos en este campo es absoluta hasta el punto de no ejercer su derecho a voto. Se comportan como el resto de los ciudadanos en el sentido que forman parte de un Estado, con las obligaciones y responsabilidades que esto comporta, pero en el momento en que éstas entran en contradicción con las disposiciones divinas la cuestión cambia. Las Leyes de Dios siempre estarán por encima de las de los hombres, por eso, los Testigos renuncian a participar en temas políticos. No ejercen su derecho a voto porque para ellos sólo existe un reino, el de Dios. No pretenden boicotear la sociedad, simplemente no tienen ningún tipo de interés en estos planteamientos.

De una forma similar, rechazan el servicio militar ya que prepara para la violación de uno de los primordiales mandamientos de Dios, “no matarás” (Exo. 20:13). También rechazan los emblemas nacionales porque no representan el reino de Dios. Esto no significa que los Testigos no obedezcan las leyes humanas, sino que se desvían de aquellas que entran en conflicto con la ley divina y su conducta educada por la Biblia. Siempre obedecerán a Dios antes que a los hombres. Se abstienen de una serie de celebraciones que consideran de origen pagano y que, por lo tanto, no tienen motivo de ser para ellos. Algunas de ellas son: las Navidades, la Semana Santa, los cumpleaños, las fiestas nacionales, etc.

En el momento en que una persona acepta todos estos preceptos y decide comprometerse con el grupo de los Testigos de Jehová se dedica a la Organización. Esta decisión se materializa mediante el bautismo. Se trata de simbolizar este compromiso adquirido con el grupo mediante la inmersión pública en agua. De este modo, se adquiere la vestimenta de la nueva personalidad que permite al individuo ser un Testigo de forma oficial. Si se da el caso de violación de alguna de las normas expuestas anteriormente, la persona es expulsada del grupo. La expulsión es necesaria según los Testigos porque ayuda a “mantener limpia la organización”, y permite que “el pecador reaccione y se arrepienta de su acción”. Es llevada a cabo por los ancianos que presiden la congregación a través de la formación de comités judiciales donde se somete a juicio a la persona por el acto condenatorio cometido. También existe la posibilidad de que la persona decida desasociarse de forma voluntaria del grupo, o que de forma progresiva pase a tener una actitud pasiva dentro de la Organización, como se explica posteriormente.

Pese a todas estas creencias consideran que no viven apartados del resto de la humanidad, ya que dedican sus vidas a ayudar al prójimo, de la misma manera que lo hizo Cristo. Él enseñó a sus discípulos a ir a los hogares de la gente para predicar y enseñar (Mat. 10: 11- 14). Así, comparten el mensaje esperanzador de vida eterna con todas aquellas personas que están dispuestas a escucharles.

La organización

La dirección de la organización es posible a través de su estructura piramidal y de una disposición vertical y jerárquica. Esta organización ha evolucionado desde su fundación. En su inicio, los seguidores de Russell se distribuían en clases (congregaciones) [12]. La asociación empezaría a adoptar una forma más definida con la creación de la Watchtower Bible and Tract Society [13], y con la llegada de Rutherford (segundo presidente) a la directiva. Los cambios llevados a cabo son, mayoritariamente, fruto de la expansión de los Testigos a todos los continentes y del aumento del número de sus seguidores. Otros también derivan de un mejor entendimiento de las Escrituras. La estructura organizativa parte de la seguida por las primeras comunidades cristianas, aunque después haya podido variar. Su evolución permitió percibir que las decisiones debían estar guiadas de forma teocrática y no democrática, ya que los Testigos representan la organización de Dios visible en la tierra. El Cuerpo Gobernante es la máxima expresión visible de esta teocracia porque sus acciones provienen de inspiración divina. De este modo, la teocracia (“gobierno de Dios”), está presidida por Jehová seguido de su hijo Jesucristo. Después encontramos el grupo de los 144. 000, denominados el Esclavo Fiel y Discreto [14], que reinarán junto con Cristo desde el cielo. Luego se encuentra la figura del Cuerpo Gobernante que dirige a la Organización de forma terrenal desde sus oficinas ubicadas en Brooklyn (Nueva York). La composición de este grupo proviene de miembros del Resto Ungido (personas que pertenecen a los 144.000 y que aún viven en la tierra), que mediante inspiración divina toman todas las decisiones Posteriormente, encontramos divisiones realizadas en función de zonas, distritos, circuitos y congregaciones.

El Cuerpo Gobernante está formado por un número indeterminado de miembros, aunque anteriormente estaba limitado. Todos son ungidos por Dios como coherederos con Jesucristo. La presidencia de las reuniones responde a una lógica rotativa cada dos años. En el año 1975 se formaron seis comités dentro del Cuerpo Gobernante: Comité del Presidente, Comité de Redacción, Comité de Enseñanza, Comité de Servicio, Comité de Publicación, y Comité de Personal. En la elaboración y realización de las tareas de cada Comité disponen de la colaboración de miembros no ungidos de los Testigos, excepto en el Comité de la Presidencia que está compuesto por el presidente actual, el anterior y el posible sustituto en el futuro [15].

Las zonas ocupan un espacio físico determinado que incluye varios países. Cada zona responde ante un superintendente de zona, que se encarga de la supervisión de los países que se encuentran dentro de la delimitación geográfica establecida. En los países donde los Testigos disponen de reconocimiento legal se edifican sucursales. Las sucursales son supervisadas por un comité de tres miembros o más, dependiendo de las necesidades y el tamaño. Estos comités trabajan bajo la dirección del Cuerpo Gobernante.

Cada zona está dividida a la vez en distritos y sometida a la orientación de un superintendente de distrito. Asimismo, los distritos están formados por varios circuitos que engloban unas 20 congregaciones. La figura de un superintendente de circuito también está presente. Éste último se dedica a visitar a todas las congregaciones que controla dos veces al año durante una semana. Sus informes llegan al superintendente de distrito que los envía a la sucursal pertinente para que, finalmente, se destinen a la central en Brooklyn. Además, la función de los superintendentes es la de fortalecer la unión de las congregaciones, animar a los miembros mediante discursos y promover el servicio del campo. Estos cargos son siempre ocupados por varones con dedicación exclusiva, de modo que su sustento se basa en las contribuciones que reciben de las congregaciones y de una aportación económica destinada a sus gastos personales proporcionada por la Sociedad.

Las congregaciones están dirigidas por los ancianos. Tanto su elección como la de los superintendentes están supervisadas por el Cuerpo Gobernante, que a partir de una recomendación, toma la decisión final de acuerdo con la lógica teocrática que defienden los Testigos [16]. Antiguamente su elección era democrática mediante la votación en cada congregación. Los ancianos son varones experimentados, en lo que atañe a la organización, que realizan las funciones necesarias para garantizar la buena marcha de la congregación. En esta tarea disponen de la ayuda de otra figura, la del siervo ministerial. Cada congregación acostumbra a tener más de un anciano, según sus necesidades, llegando a formar un grupo uniforme donde, teóricamente, ninguno se encuentra por encima del otro.

Dentro de las congregaciones existe un Comité de Servicio formado por los miembros del Cuerpo de Ancianos. Este Comité contempla tres cargos diferenciados: superintendente presidente, tesorero y superintendente de servicio, que están ocupados por ancianos con una rotación anual. Existen Departamentos dentro de las congregaciones como el de Literatura y el de Revistas, que pueden ser ocupados por siervos ministeriales. También encontramos otras tareas como las del siervo de cuentas o tesorero, superintendente de La Atalaya, superintendente de la Escuela del Ministerio Teocrático o superintendente del Estudio del Libro. Ocupar un cargo determinado depende del cumplimiento de una serie de requisitos inspirados en la Biblia y, también, de la posible recomendación de un anciano. La aprobación final proviene del Cuerpo Gobernante. Existen factores que impiden acceder a estos cargos como ser mujer, muy joven o recién bautizado.

Finalmente, nos encontramos con los publicadores que tienen la tarea principal de proclamar las buenas nuevas. Esta encomienda es llevada a cabo por todos los Testigos, independientemente de su posición dentro del organigrama central, participando en la predicación pública del Reino de Dios. En función de las horas dedicadas a la predicación, pueden distinguirse tres tipos de precursores: los auxiliares, los regulares y los especiales. Los precursores se diferencian de los publicadores porque se comprometen a realizar una serie determinada de horas fijadas por la Organización. El precursorado auxiliar supone dedicar 50 horas al mes a la actividad de ir de puerta en puerta, mientras que el regular implica 70 horas mensuales de predicación [17]. Comúnmente, se anima a los publicadores a realizar uno de estos dos servicios durante un período de su vida para demostrar su afecto por Jehová. Para ser precursor regular es requisito haber pertenecido al grupo por un mínimo de seis meses. Tanto en este tipo de precursorado como en el especial, los nombramientos dependen de la Sociedad.

Los precursores especiales tienen la labor de iniciar la predicación en aquellas zonas donde no existen los Testigos, y ofrecer una ayuda determinada a partir de un problema específico. La dedicación es completa y supone 140 horas de predicación mensual, por eso reciben ayudas por parte de la Sociedad. Estos precursores tienen su base en los regulares, que a partir de su actividad son asignados por la Sociedad para cubrir nuevas funciones.

En la medida de sus posibilidades, los circuitos imparten cursos especiales destinados a los precursores llamados Escuela del Servicio de Precursor. Estos cursos tienen una duración de dos semanas y sus contenidos van desde información bíblica hasta sugerencias prácticas para aplicar en la predicación [18]. En la sede central de Nueva York se llevan a cabo unos cursos de cinco meses para formar misioneros. Es lo que se denomina Escuela Bíblica de Galaad, dedicada a formar predicadores a tiempo completo mediante una instrucción especial que prepara para la obra misional a ministros con experiencia. Entonces son enviados a las Dentro de los hogares Betel (sucursales) de todo el mundo también pueden encontrarse personas que han decido dedicar su vida a la Organización. Esto implica dejar sus trabajos y otras ocupaciones para pasar a formar parte de la gran familia de forma voluntaria, dispuestos a realizar cualquier tarea que sea necesaria en Betel.

En el momento de la predicación, los publicadores se organizan mediante territorios. Cada congregación divide el terreno físico que la rodea y, seguidamente, se va distribuyendo entre sus predicadores para garantizar que su mensaje llegará a un gran público. Por otro lado, cada mes los publicadores rellenan una hojita llamada informe donde se anotan el número de horas dedicadas a la predicación, las revistas y libros colocados, las revisitas y el número de estudios bíblicos que se conducen.

Los miembros de cada congregación realizan cinco reuniones semanales. Una de ellas se denomina Estudio del Libro y habitualmente se realiza a principios de semana, aunque puede variar en función de las necesidades de cada congregación. Esta reunión se desarrolla en el hogar de algún hermano/a [19] o en el Salón del Reino en pequeños grupos de unas veinte personas. El contenido consta del seguimiento de uno de los libros editados por la Sociedad durante una hora. El estudio está dirigido por un anciano o un siervo ministerial y se suele realizar a última hora de la tarde, sobre las 20.00 h., para facilitar la asistencia de aquellos que trabajan, aunque es un horario flexible según las necesidades de los miembros de cada grupo.

Durante la semana hay un día en que se realizan dos reuniones de tres cuartos de hora cada una. La primera recibe el nombre de Escuela del Ministerio Teocrático y tiene el objetivo de preparar a los Testigos para ser mejores proclamadores de las buenas nuevas. Seguidamente, tiene lugar la Reunión de Servicio que centra su atención en dar testimonio en el territorio local. Se suelen preparar demostraciones asignadas previamente para reproducir situaciones cotidianas que preparen a los Testigos en el momento de dar a conocer su mensaje. La información proviene de un boletín llamado Nuestro Ministerio del Reino redactado por el Cuerpo Gobernante.

La quinta reunión se celebra durante el fin de semana, preferentemente un domingo. También consta de dos partes y tiene una duración de dos horas. En la primera parte se pronuncia un discurso público que los asistentes pueden ir siguiendo mediante la Biblia. En la segunda se estudia un artículo de la revista La Atalaya mediante preguntas y respuestas.

Todas las reuniones son públicas y están presididas por una oración tanto en su inicio como en su final. Las cuatro últimas también incluyen cánticos de alabanza a Jehová que actúan como intermedio entre cada sesión. En las cinco se insta a los asistentes a prepararse el material sobre el cual se hará referencia. Los Testigos también acostumbran a reunirse los domingos por la mañana para preparar salidas organizadas al servicio del campo. Las reuniones se realizan en Salones del Reino [20]. Se trata de locales habilitados para la celebración de estas reuniones, de alquiler o de propiedad. Los gastos son cubiertos íntegramente por los miembros de cada congregación, aunque son registrados a nombre de la Sociedad Watch Tower con el objetivo de evitar problemas de propiedad si algún miembro abandona el grupo.

Además de las reuniones semanales, los Testigos asisten a diversas asambleas a lo largo de todo un año. Concretamente, celebran una asamblea de distrito una vez al año de tres o cuatro días de duración, una asamblea de circuito una vez al año de dos días de duración y, para cada circuito, se prepara una vez al año un día especial de asamblea. Estas asambleas suelen celebrarse en locales de propiedad o se alquilan si no se dispone de ninguno. Otra modalidad de asambleas son las internacionales. Se trata de la celebración simultánea de grandes asambleas en diferentes ciudades e idiomas. Se emiten a través de un canal de radio de corto alcance para que tanto los hermanos/as con problemas físicos como aquellos que están trabajando en la asamblea puedan beneficiarse de sus contenidos. Se alquilan auditorios públicos, escuelas, teatros, campos deportivos, etc., para su realización. Las asambleas acostumbran a ser conocidas por la celebración de bautismos multitudinarios. Todas tienen el objetivo de proveer estímulo referente a la predicación de las buenas nuevas, e instrucción basada en la Palabra de Dios. Los gastos, tanto de los Salones del Reino como de las Asambleas, quedan sufragados mediante contribuciones voluntarias [21]. Además, los Testigos construyen sus propios salones mediante voluntarios y disponen de técnicos, ingenieros, delineantes, carpinteros, etc., dentro de sus filas que colaboran de forma gratuita.

La celebración más importante para los Testigos de Jehová es la Conmemoración de la muerte del Señor. Se reúnen una vez al año para celebrar el rescate que realizó Jesucristo por la humanidad, como muestra de su profundo respeto por el significado de esta muerte. El calendario lunar determinada la fecha y la celebración tiene lugar cuando se produce la primera luna llena después del equinoccio de primavera, justo en el momento en el que se considera que se realizó la Santa Cena [22]. Los Testigos aprovechan esta ocasión especial para invitar a familiares y amigos. De forma simbólica, los asistentes a esta ceremonia se pasan los unos a los otros los emblemas que representan el cuerpo y la sangre de Cristo, ya que sólo los ungidos pueden participar (comer) del pan y del vino.

La vida cotidiana

De forma individual cada Testigo es responsable de acceder a todo el alimento espiritual necesario para mantenerse alerta, teniendo en cuenta que el tiempo del fin de este sistema de cosas está muy cerca. En este sentido, las publicaciones editadas por la Organización son fundamentales, sobre todo las revistas La Atalaya y ¡Despertad!, editadas quincenalmente. La Atalaya trata temas de tipo doctrinal, mientras que ¡Despertad! hace referencia a cuestiones cotidianas enfocadas desde una óptica religiosa.

Por otro lado, los Testigos representan la única religión verdadera y, por lo tanto, su conducta debe de ser digna de imitar y un ejemplo a seguir. Su vestimenta debe estar de acuerdo con este sentimiento, por eso se les anima a vestir “con buen arreglo y modestia” en todas las actividades diarias como la predicación o la asistencia a las reuniones.

El Estudio de Familia forma parte de las rutinas cotidianas llevadas a cabo por las familias Testigos. Se reúnen todos los miembros de la familia con el objetivo de compartir el mensaje bíblico para fortalecer y reafirmar su fe. Además, se realiza el estudio a cada hijo/a [23] y, tanto el padre como la madre llevan a cabo un estudio personal. Así, los hijos asisten a las reuniones semanales desde su infancia y son socializados conforme las creencias y doctrinas del grupo. Asimismo, se aprovecha la coincidencia de todos los miembros de la familia en un momento determinado del día [24], para considerar un fragmento de la Biblia mediante el librito: Examinando las Escrituras Diariamente. Se trata de un acto diario que consiste en leer un texto bíblico seguido de un breve comentario.

Antes de cada comida se realiza una oración como muestra de agradecimiento a Jehová, que lleva a cabo un varón o, en su ausencia, se abre la posibilidad para que la realice una mujer.

En referencia al tiempo de ocio, los Testigos suelen pasarlo con otros miembros del grupo siguiendo la exhortación bíblica de relacionarse con personas edificantes, aunque no está prohibido de forma específica compartir este tiempo con personas del mundo. Las salidas al campo o a la montaña, o las reuniones informales entre los miembros de una congregación son habituales, sobre todo entre los jóvenes ya que deben de hacer frente a la presión de no dejarse llevar por las diversiones inmorales del mundo que les rodea.

Las mujeres tienen la opción de trabajar, aunque acostumbran a desarrollar el rol de amas de casa y de publicadoras activas. Es posible que trabajen durante algún tiempo pero el peso económico familiar acostumbra a recaer sobre los varones.

De forma generalizada, se anima a los Testigos a no dedicar demasiado tiempo a sus estudios. Por este motivo, la gran mayoría no realiza estudios superiores ya que se enfatiza la necesidad de dar a conocer la luz, porque el fin está muy cercano [25]. Hay que señalar que con el tiempo esta tendencia está cambiando, ya que se asocia estudios con trabajo y, por lo tanto, el hecho de iniciar una carrera universitaria se critica menos.

Además, hay que tener en cuenta la asistencia regular a las cinco reuniones semanales y su participación en la predicación de casa en casa.

La conversión

Dentro de la vida de un Testigo la predicación ocupa un lugar fundamental. La creencia en la cercanía del reinado milenario de Cristo, hace que se sientan con la responsabilidad de dar a conocer su mensaje de salvación al mayor número de personas posible. Es lo que denominan salir al ministerio del campo.

Existen dos formas de entrar en contacto con los Testigos: mediante la predicación tanto de casa en casa como de una manera informal y, por el hecho de haber nacido en el sí de una familia Testigo de Jehová.

Puede apreciarse el papel central de la predicación mediante los diferentes niveles de precursorados establecidos, la Escuela Bíblica de Galaad, las publicaciones de la Sociedad y el alimento espiritual provisto en las reuniones semanales. El convencimiento de la proximidad del tiempo del fin hace que esta práctica sea vital. Así, es habitual ver parejas de Testigos predicando por las calles o las casas. Su objetivo es iniciar una conversación con las personas proponiendo temas de actualidad y ofreciendo su punto de vista. Si la persona muestra interés se le ofrece una publicación de la Sociedad y se prepara una nueva visita. Es lo que se conoce como revisita. Si las visitas se van repitiendo sucesivamente y la persona está dispuesta, se le propone iniciar un estudio bíblico gratuito.

El estudio bíblico permite conocer las creencias básicas de los Testigos. Inicialmente, la sugerencia era que los publicadores estudiaran un mínimo de dos libros con las personas interesadas, aunque esta medida cambió con la publicación del libro El conocimiento que lleva a vida eterna [26]. Actualmente se entiende que la consideración de este libro es suficiente para dedicar la vida a Jehová Dios [27]. El libro trata temas como el modo de alcanzar un feliz porvenir, el conocimiento de Dios, las acciones llevadas a cabo por Dios en beneficio de la humanidad, etc. Otros libros que pueden servir como complemento son: El hombre más grande todos los tiempos (1990) o Usted puede vivir para siempre en el paraíso en la Tierra (1982). Si es posible, el estudio se inicia con una oración que realiza uno de los publicadores. Seguidamente, se procede a la lectura de un fragmento del libro a través de párrafos y se van formulando las preguntas que vienen indicadas a pie de página para comprobar que el estudiante se familiariza y entiende lo que lee. También se apoya el contenido del libro mediante el uso de la Biblia. De esta forma, se refuerza lo que se está comentando y, además, permite al futuro miembro familiarizarse con el uso de la Biblia.

El siguiente paso es la asistencia a las reuniones semanales de forma progresiva. El Salón del Reino permite conocer a otros miembros y el funcionamiento interno de los Testigos de Jehová. Se anima al novel a participar en las reuniones dando sus comentarios y a efectuar su preparación previa.

Este proceso puede durar entre meses y varios años, dependiendo del progreso del futuro miembro. Durante este período se evalúa su implicación con las nuevas creencias. Es decir, su asimilación y aplicación en la vida cotidiana. Esto puede comportar la renuncia a ciertos hábitos como fumar, beber en exceso, dejar ciertas amistades, etc., para vestirse de la nueva personalidad. Estos cambios en su conducta permitirán el inicio de la predicación y la preparación para el bautismo.

Después de un período de predicación, el neófito tiene la posibilidad de dedicarse completamente a la Sociedad mediante el bautismo. El acceso a este ritual está condicionado por un Comité de Servicio que, a través de tres reuniones, debe decidir si el aspirante a Testigo cree firmemente todo lo aprendido y lo aplica en su vida diaria. En estas reuniones el futuro miembro debe responder a unas preguntas [28] que puede prepararse previamente y, si lo cree necesario, puede recibir la ayuda de un hermano calificado para resolver cualquier duda. Una vez superada la prueba es el momento de escoger una fecha para celebrar el bautismo que coincide con la celebración de una asamblea de circuito o de distrito.

Los Testigos de Jehová simbolizan su dedicación personal con la Organización que representa a Dios mediante la inmersión pública en agua. Un discurso público dedicado a los nuevos miembros marca el inicio de esta celebración. En el discurso se formulan dos preguntas que éstos deberán contestar con un claro ¡sí! Acto seguido se cambian de ropa y, por sexos, proceden a bautizarse. Ya son miembros de la comunidad.

Una vía alternativa para llegar a ser Testigo es, como se ha comentado antes, el hecho de haber nacido dentro de una familia que forme parte de la comunidad. Desde su infancia el pequeño/a es socializado/a conforme las creencias familiares mediante el Estudio de Familia y su asistencia regular a las reuniones. Se espera que el hijo/a llegue a manifestar su compromiso con el grupo mediante el bautismo, aunque desde su nacimiento se le considera un miembro más. Con este objetivo, realiza un estudio bíblico aunque se diferencia de un miembro que ingresa de adulto porque no debe deshacerse de su vieja personalidad, ya que anteriormente no ha pertenecido a otra organización religiosa ni ha tenido contacto con otros grupos contaminantes.

Existe la posibilidad de expulsión cuando un miembro se aleja de las normas internas del grupo. Una persona expulsada es aquella que ha cometido un pecado considerado grave por la Organización y castigado con la expulsión. Algunos de estos pecados podrían ser la fornicación, el adulterio, el abuso del alcohol y de las drogas, la homosexualidad, etc. (Gal. 5: 19- 21). Una vez que se conoce la noticia se forma un Comité Judicial con un mínimo de tres ancianos para hacerse cargo de la situación. Si se confirma el pecado, el miembro será expulsado de la congregación y el resto no podrá mantener ningún tipo de contacto con él/ella. Esta decisión pretende, por un lado, conseguir que el pecador se arrepienta y muestre su intención de rectificar y, por el otro, mantener el orden y la unión dentro del grupo. Si este arrepentimiento se hace visible, entonces existe la posibilidad de plantear su restablecimiento dentro de la congregación.
Cuando la persona no está de acuerdo con la decisión tomada, se constituye un Comité de Apelación que, en el plazo de una semana, deberá tomar una decisión. Si el veredicto coincide, la resolución de expulsión se anunciará en la congregación ya que esa persona deja de formar parte de la comunidad y, por lo tanto, el trato que debe recibir está restringido totalmente.

Existen dos formas alternativas de desvincularse de los Testigos de Jehová. Una es la desasociación respecto del grupo que se diferencia de la expulsión porque se trata de una decisión voluntaria e individual. Esto significa que no proviene de la influencia de un pecado ni de la mediación de un Comité Judicial, aunque las consecuencias son las mismas, la relación con la persona desasociada ya no vuelve a ser la misma.

En cuanto a la segunda forma de alejarse de los Testigos, debe remarcarse que también proviene de una decisión personal y está relacionada con una práctica que puede darse en algunas ocasiones, la inactividad espiritual. Se trata de un proceso gradual, casi imperceptible, en el que la persona va abandonando progresivamente todas las prácticas asociadas a la vida de los Testigos. Poco a poco deja de asistir a las reuniones, el ritmo de la predicación baja hasta ser inexistente, la relación con los otros hermanos desaparece, etc., hasta que llega a un punto en el que prácticamente no mantiene ningún tipo de relación con el grupo. Sólo asiste a determinados actos considerados importantes como, por ejemplo, la Conmemoración de la muerte de Jesucristo o algunas asambleas. Incluso, puede ser que con el tiempo no se presente en estos eventos. Los motivos que pueden provocar este distanciamiento son diversos: problemas financieros o familiares, enfermedades, desilusión, desacuerdo respecto determinada creencia bíblica, etc. Desde el interior del grupo se anima a estas personas a que vuelvan, ya que se considera que si antes tenían fe en la Organización pueden volver a conseguirlo [29]. Por eso, a diferencia de las otras formas de abandonar el grupo, el contacto con estas personas no está condicionado porque existe la posibilidad de que en cualquier momento puedan volver a formar parte del pueblo de Jehová.

Las relaciones institucionales

Los Testigos tienen la seguridad de que poseen la religión verdadera por varios motivos. En primer lugar, porque defienden con lealtad la Biblia como la palabra sagrada de Dios (Juan 17: 17). En segundo lugar, porque se mantienen separados de los asuntos del mundo (Sant. 1: 27, 4: 4). Y en último lugar, porque testifican acerca del nombre divino, Jehová, y proclaman el Reino de Dios como la única esperanza de la humanidad.

Esta filosofía tiene consecuencias a la hora de ponerse en contacto con otras instituciones sociales. Por lo que respecta a su relación con otras religiones y a la posibilidad de iniciar diálogos, nunca han sido partidarios. Entrar en contacto con otras confesiones religiosas no es uno de sus objetivos, ya que consideran que están contaminadas por Satanás el Diablo porque no siguen las normas de Dios. Según los Testigos, las otras religiones, sobre todo la católica, han hecho un uso incorrecto de la Biblia, quedándose sólo con aquellas partes que les benefician y les dan más libertad. No asisten a otras ceremonias religiosas ni tienen interés en las creencias y prácticas de otros grupos, al contrario, las rechazan.

Otro punto que puede ser conflictivo es el que hace referencia a las relaciones con la familia. En el caso que todos los miembros formen parte del grupo no hay ningún problema. En cambio, si existe división puede suceder que algunos familiares no entiendan la actuación de los Testigos en determinadas situaciones como, por ejemplo, cuando no celebran las Navidades ni los cumpleaños. Puede ser que les cueste adaptarse a la nueva situación y que lo tomen como un desprecio. Con el tiempo llegan a acostumbrarse o, simplemente, las relaciones se rompen para siempre. La reacción de familiares y amigos dependerá de cada caso concreto.

En el apartado dedicado a las creencias de los Testigos se mencionó que el no formar parte de este mundo, incluye el hecho de abstenerse de participar en todo tipo de elecciones y en el servicio militar. También se contemplaba la creencia de las transfusiones de sangre y cómo ésta influye en los Testigos en el momento de tomar alguna decisión relacionada con esta cuestión. Por lo tanto, no me extenderé de nuevo en su explicación pero se debe tener en cuenta que estas actitudes han sido motivo de polémica y han dificultado las relaciones de los Testigos con las instituciones políticas y sociales en diversas ocasiones.

Síntesis

Al hacer referencia a los Testigos de Jehová, alguna de las imágenes que nos pueden venir a la mente son las relacionadas con las transfusiones de sangre y la predicación a través de sus publicaciones (sobre todo La Atalaya y ¡Despertad!). Es posible que en más de una ocasión nos haya molestado conocer noticias relacionadas con la cuestión de las transfusiones de sangre o recibir visitas en nuestros hogares de una pareja de Testigos. Aunque es probable que estos ejemplos sean los más populares y difundidos, la Organización de los Testigos implica todo un sistema doctrinal y estructural con un trasfondo más complejo.

Con la Sociedad Watch Tower como símbolo visible de su organización y bajo las directrices del Cuerpo Gobernante, los Testigos constituyen una estructura sólida y eficaz a la hora de mantener y difundir sus principios. Al sentirse representantes del único Dios verdadero en la tierra se esfuerzan por llevar a cabo una misión de evangelización a escala mundial. A través de una cronología bíblica propia, tienen el convencimiento de que nos encontramos en los últimos días simbolizados a partir del año 1914. Por eso, transmiten su mensaje basado en la Biblia, Palabra de Dios. Con este objetivo, la vida de un Testigo se caracteriza por determinadas rutinas como son la predicación, las reuniones, el estudio personal y de las publicaciones, las asambleas, etc.

De este modo, mantienen una relación específica con el resto de la sociedad que les rodea. Por un lado, la creencia de ser el pueblo escogido de Dios y, por lo tanto, la única religión verdadera, los aleja de participar de muchas de las actividades de este mundo ya que no se sienten parte del mismo. Por otro lado, forman parte de algunas de las rutinas cotidianas como puede ser el trabajo seglar. Asimismo, se relacionan con otras personas con la finalidad de ofrecerles su mensaje de salvación.

BIBLIOGRAFÍA
BECKFORD, J. A. (1975) The Trumpet of Prophecy. A sociological study of Jehovah’s Witnesses, Oxford: Basil Blackwell.

ESTRUCH, J.; GÓMEZ i SEGALÀ, J.; GRIERA, M.; IGLESIAS, A. (2004) Les altres religions. Minories religioses a Catalunya, Barcelona: Editorial Mediterrània.

FRANZ, R. (1993) Crisis de conciencia, Barcelona: Clie.

GARCÍA JORBA, J. M. (1993) “Testimonis de Jehovà”, Arxiu d’Etnografia de Catalunya núm. 8, p. 51.

Social Compass. International Review of Socio-Religious Studies, Vol. XXIV (1977) Les Témoins de Jéhovah’s Witnesses, Belgique: Centre de Recherches Socio-Religieuses, Université Catholique de Louvain.

WILSON, B. (1970) Sociología de las sectas religiosas, Madrid: Guadarrama, Biblioteca para el hombre actual.


Bibliografía Watch Tower

- El conocimiento que lleva a vida eterna (1995) Brooklyn, Nueva York

- La Atalaya del 15 de noviembre de 1982

- La Atalaya de 1 de mayo de 1989

- La Atalaya del 15 de marzo de 1990

- La Atalaya 1 de julio de 1995

- La Atalaya de 1 de noviembre de 1995

- La Atalaya del 15 de enero de 1996

- La Atalaya del 15 de marzo de 1998

- La Atalaya del 15 de diciembre del 2000

- Los Testigos de Jehová, proclamadores del Reino de Dios (1993) Brooklyn, Nueva York

- Mi libro de Historias Bíblicas (1978)

- Nuestro Ministerio del Reino, (1996), mayo

- Nuestro Ministerio del Reino (1996), octubre

- Nuestro Ministerio del Reino de enero de 1999

- Organizados para efectuar nuestro ministerio (1983) Brooklyn, Nueva York

- Perspicacia para comprender las Escrituras vol. 2 (1991) Brooklyn, Nueva York

- Razonamiento a partir de las Escrituras (1989) Brooklyn, Nueva York

- Resplandeciendo como iluminadores en el mundo (1990) Brooklyn, Nueva cork

- Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras (1984) Brooklyn, Nueva York

- Unidos en la adoración del único Dios verdadero (1983) Brooklyn, Nueva York

- Usted puede vivir para siempre en la tierra (1982) Brooklyn, Nueva York

NOTAS

1 - El artículo no contempla la parte histórica de los Testigos de Jehová por motivos de espacio. Pueden consultarse diferentes fuentes referentes a esta cuestión como Estruch, J. (2004), García Jorga, J. M. (1993), Los Testigos de Jehová, proclamadores del reino de Dios (1993), Beckford J. A. (1975). [VOLVER]

2 - Se enfatiza que el contenido tanto de este apartado como de los siguientes, hace referencia a las doctrinas y creencias que sustentan los Testigos de Jehová. Es decir, se expresa su punto de vista con el objetivo de que el lector se familiarice con sus contenidos y su lenguaje como grupo religioso.[VOLVER]

3 - Son los seguidores de Jesucristo ungidos con el Espíritu Santo que reinarán en el cielo con Él una vez llegue la gran tribulación y se instauren las nuevas condiciones de vida en la tierra convertida en un paraíso (La Atalaya 1 de julio de 1995, p.10). [VOLVER]

4 - Usted puede vivir para siempre en el paraíso en la tierra (1982) Brooklyn (Nueva York), Watch Tower Bible and Tract Society of New York, Inc., p. 141. [VOLVER]

5 - La caída de Jerusalén, fechada por los Testigos en el 607 a E. C., supone la extensión del dominio de los gobiernos de los gentiles (las naciones) por toda la tierra. Este hecho comporta el inicio de los “tiempos señalados de las naciones” recogidos en la profecía de Daniel. Estas potencias gobernarían durante “siete tiempos” de acuerdo con la profecía. Si tenemos en cuenta que en la Biblia cada día equivale a un año de 360 días, siete años serían 2520 años. Estos 2520 años finalizaron en 1914, fecha que indica el ascenso celestial de Jesucristo para iniciar su reinado y el descenso de Satanás el Diablo a la tierra. (Perspicacia para comprender las Escrituras vol. 2 (1991) Brooklyn (Nueva York), Watch Tower and Tract Society of New York, Inc., p. 1117- 1121). [VOLVER]

6 - Sobre esta creencia La Atalaya del 1 de noviembre de 1995 recoge: “Debido a su deseo de ver el fin de este inicuo sistema, el pueblo de Jehová a veces ha especulado sobre cuándo estallará la “gran tribulación”, incluso relacionando este suceso con lo que se calculaba que debía durar una generación desde 1914. Sin embargo, ‘hacemos entrar un corazón de sabiduría’ si meditamos en cómo “contar nuestros días” para alabar con gozo a Jehová, y no especulamos sobre cuántos años o días constituyen una generación (Salmo 90:12.). En vez de proporcionar una regla para medir el tiempo, el término “generación”, según lo utilizó Jesús, se refiere principalmente a la gente contemporánea de un determinado período histórico con las características que la identifican”. De este modo no está tan claro que el fin de la generación de 1914 marque el fin de este sistema de cosas” (p. 17). [VOLVER]

7 - Usted puede vivir para siempre en la tierra (1982), p. 175- 182. [VOLVER]

8 - Versión original de 1961, revisada en 1984. Todas las referencias bíblicas provienen de este escrito. [VOLVER]

9 - La Atalaya de 1 de mayo de 1989, p. 21. [VOLVER]

10 - Durante tiempo se creyó firmemente que sólo existía un grupo, el de las otras ovejas, que era el que reinaría con Cristo en el cielo. A lo largo de los años, y en vista del aumento progresivo de miembros, se indicó la existencia de dos grupos diferenciados por la esperanza celestial. (Unidos en la adoración del único Dios verdadero (1983), Brooklyn (Nueva York), Watch Tower and Tract Society of New York, Inc., p. 103- 105). [VOLVER]

11 - En una visita del Superintendente de Circuito a las congregaciones en España durante el año 2000 se indicó lo siguiente: “Si una persona bautizada acepta sangre voluntariamente y no se arrepiente, demuestra que rechaza la norma de Dios. De ese modo se desasocia a sí misma de la congregación [...] El asunto se vería y se trataría como los demás casos de expulsión”. [VOLVER]

12 - Se intentaba imitar la estructura organizativa que habían formado los apóstoles de Cristo fundando congregaciones y nombrando ancianos. En un inicio, la figura del anciano se creyó innecesaria hasta que el número de Estudiantes de la Biblia aumentó. Entonces, se vio la necesidad de asignar, al menos, un varón como responsable de la congregación. (Proclamadores (1993), p. 205- 206). [VOLVER]

13 - En el año 1884 se constituyó de forma legal la Zion’s Watch Tower Tract Society en el estado de Pensilvania. En 1896 se añadió la palabra Biblia y pasó a llamarse Zion’s Watch Tower Bible and Tract Society, aunque un tiempo antes, previamente al registro legal, ya se había utilizado el nombre Watch Tower Bible and Tract Society. El año 1909 la sede se trasladó a Brooklyn, Nueva York. Desde 1956 es conocida como Watch Tower Bible and Tract Society of New York, Inc. (Proclamadores (1993) p. 8, 215, 603). [VOLVER]

14 - El Esclavo Fiel y Discreto está formado por un grupo de individuos escogidos por Dios. Son los intermediarios entre Dios y el resto de los fieles seguidores de los Testigos de Jehová. Se encargan de redactar todas las publicaciones que utilizan los Testigos tanto para su estudio personal como para la predicación puerta por puerta. También reciben el nombre de los 144. 000 escogidos por Dios.
Los Testigos de Jehová entienden que el Esclavo Fiel y Discreto está compuesto por hermanos espirituales de Jesús (Hebreos 2: 10-13). Esta clase de esclavo fiel ha sido nombrada para suministrar al pueblo de Dios el “alimento espiritual al tiempo apropiado”. En este tiempo del fin, Cristo ha nombrado al esclavo “sobre todos sus bienes”. Por lo tanto, su posición lo hace merecedor del respeto de todo aquel que se denomine cristiano (La Atalaya del 15 de marzo de 1998, p. 20-22). [VOLVER]

15 - Proclamadores (1993), p. 234. [VOLVER]

16 - “Bajo la dirección del espíritu santo, los Comités de las Sucursales recomiendan a hombres maduros, espirituales, para servir como superintendentes de circuito y superintendentes de distrito. Después de ser nombrados directamente por el Cuerpo Gobernante, estos sirven como superintendentes viajantes” (La Atalaya del 15 de marzo de 1990, p. 19). [VOLVER]

17 - Anteriormente el precursorado regular constaba de 60 horas de predicación al mes, mientras que el auxiliar incluía 90 horas mensuales. A través de Nuestro Ministerio del Reino de enero de 1999, se anunció la reducción de horas de los precursores regulares y auxiliares alegando motivos como la dificultad para encontrar un trabajo de media jornada que permita la manutención, y la situación económica difícil por la que atraviesan determinados países (p. 7). [VOLVER]

18 - La guía es un libro titulado, Resplandeciendo como iluminadores en el mundo (1990) Brooklyn (Nueva York), Watch Tower and Tract Society of New York, Inc. [VOLVER]

19 - Así es como se llaman entre ellos los Testigos. [VOLVER]

20 - Los Salones del Reino suelen estar compartidos entre dos congregaciones o más por motivos económicos o de espacio. [VOLVER]

21 - Dentro de estas contribuciones tienen cabida las donaciones a partir de testamentos. [VOLVER]

22 - La Conmemoración se celebra el 14 de Nisán, según el cálculo del calendario judío que era común en el primer siglo. El día judío empieza con la puesta de sol y dura hasta la siguiente puesta, de manera que, de acuerdo con el calendario, Jesús murió el mismo día que quedó instituida la Conmemoración. El inicio del mes de Nisán se producía con la puesta de sol, justo después que la luna nueva más cercana al equinoccio primaveral se hiciera visible en Jerusalén. La fecha de la Conmemoración es 14 días después, por eso puede ser que no coincida con la celebración de la Pascua de los judíos actuales porque en su calendario el inicio de los meses coincide con la luna nueva astronómica, no con la luna nueva que era visible sobre Jerusalén. Por lo tanto, podría realizarse entre 18 y 30 horas más tarde. Además, la mayor parte de los judíos de hoy día celebran la Pascua el 15 de Nisán, no el 14 como lo hizo Jesús de acuerdo con lo que declara la Ley de Moisés (Razonamiento a partir de las Escrituras (1989), Brooklyn (Nueva York), Watch Tower and Tract Society of New York, Inc., p. 85). [VOLVER]

23 - El año 1978 la Sociedad Watch Tower publicó el libro Mi libro de Historias Bíblicas, pensado para los infantes. Recoge diferentes historias bíblicas que pretenden acercarlos al contenido de la Biblia. [VOLVER]

24 - Se sugiere que sea a primera hora de la mañana, durante el desayuno, para que los miembros de la familia empiecen el día fortalecidos espiritualmente. [VOLVER]

25 - La Atalaya del 15 de noviembre de 1982, p. 11, 13- 15. [VOLVER]

26 - Editado el año 1995 por la Sociedad Watch Tower, pretende ser una guía para obtener el conocimiento que permite acercarse a Dios y a sus propósitos futuros. [VOLVER]

27 - Nuestro Ministerio del Reino (1996), mayo, p. 7; Nuestro Ministerio del Reino (1996), octubre, p. 7. [VOLVER]

28 - Estas preguntas pueden encontrarse en el libro: Organizados para efectuar nuestro ministerio (1983), p. 175-218. Se intenta que las cuatro partes en las que se encuentran divididas sean abordadas por distintos ancianos en tres sesiones. “Si éstos están de acuerdo en que el publicador no bautizado posee un entendimiento razonable de las doctrinas bíblicas y llena otros requisitos, le informarán que puede bautizarse” (La Atalaya del 15 de enero de 1996, p. 17). [VOLVER]

29 - La Atalaya del 15 de diciembre del 2000, p. 12- 13. [VOLVER]

Quaderns-e Nº 07, 2006/a

 

 
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